sábado, 13 de junio de 2009

El chico de los ojos de chocolate

Yo soy una construcción perfecta, con brazos, boca pequeña, ojos de vaca y piel de bebé, yo soy una creación de mi mamá, el ser más perfecto, yo soy muy inteligente porque soy hermana de Michael Duarte, soy tan pero tan bonita porque las dos familias que correspondo tiene las mujeres más hermosas, yo soy el ser mas despreciable porque ni mi inteligencia y mi belleza me hacen sentirme mejor. Estoy tan histérica, tan vacía y usada, estoy atada a mis propios vicios y desmesuras humanas, buscando respuestas, buscando un abogado para liberarme de este infierno, pago condena diariamente y arduamente, pero no encuentro liberación alguna. Ya los seres humanos no me producen asco alguno, ni siquiera me producen indignación, ya no pienso nada de ellos, ellos ya no piensan nada de mí, y ¿Alguien le importa? No. Hoy tengo ganas de renunciar a todo y vivir por nada, solo firman mi fin, no suicidándome, eso no es una opción es un fin que seduce al muerto, a la final el suicidio es solo un acto real, el “suicida” hace mucho tiempo ya era muerto.

Ha caído las cenizas de algún hombre que se guío por el sol que nunca Amaneció, cayeron sobre mi, y es la razón por la que perdí la vista, mi completa auto infracción no me permite seguir. Mi sonrisa siempre fue hipócrita, bueno en realidad no fue siempre, pero es tan nerviosa como el día que descubrí que la había embarrado conmigo misma, con él. Me pesa el cuerpo, eso para nadie es un secreto, que al final del día uno siempre esta cansado, debe ser que todo el tiempo es fin para mi. Tengo tantas ganas de llorar, gota a gota, lagrima por lagrima, odio tanto no poder recordar mas Aladino, ni un tris más como para despertar por las mañanas con la idea que aun tengo 14 años y aun trato de acostumbrarme a la toalla higiénica, y toda esta inteligencia que he creado y he organizado finamente para mi futuro , la olvidaría eternamente por tratar de recordar solo un 0,1 de lo que paso antes, seria tan feliz, pero tan feliz, a la final uno siempre termina siendo objeto de olvido, ¿Será que tendré que olvidar mi teoría, que el muerto es muerto solo cuando se es olvidado?, tendré que retractarme y entregarme a los dioses, rogándoles implorándoles que a diferencia de prometeo no se coman mi hígado, sino se coman mi corazón y mi cerebro que al parecer es quien me condena. Unos gritan que Dios es la salvación, otro más pocos solo huyen y otro más hartos se refugian en su no autentico comportamiento creyendo aun ser merecedores de la salvación de la tierra. Los cohetes son inventos creados para la imaginación, para el abandono, para tratar de subir allá arriba y decir cuan asqueroso que es el mundo a dentro y cuan hermoso es por fuera, el mundo es un juego óptico, desde a fuera es verde y azul, desde adentro rojo y negro de tanto gas toxico que trata de arrebatarle la vida a los pobres animales y a los inmaculados niños; Sabina tiene razón hay que condenar hasta la muerte natural, yo lo haría pero no solo a la muerte, condenaría a los vivos más que los mismos muertos.

Hace días dormía tan placidamente, hace épocas no soñaba con mi hermano, siempre sueño cosas feas, que lo matan, veo a su cuerpo, escucho su voz, pero esa vez no soñé nada feo. Llegaba rápidamente yo del colegio con el sentimiento más puro de besarlo de abrazarlo de decirle TE AMO! pero no lo veía cerca, solo había cogido mi maleta negra y había introducido el álbum de fotos de color rojo, que al parecer es lo único junto al sabor maluco de que falta algo, lo que me permite no olvidarlo. Llegaba a su cuarto era de mañana, supongo yo 10 de la mañana, golpeaba en su puerta donde tenia esos cartelitos estupidos que le daban los novios u en su defecto novias y un burro (Igor), al entrar visualizaba una caja de dientes que siempre me pareció tétrica y la vi horas antes de despedirme del sin fin de recuerdos que me producía estar en su cuarto la ultima vez, la frase en la pared, que había hecho ya muchos años anteriormente, la foto de Gonzalo Arango con un punto fijo que producía miedo al pensar que uno era el observado, los ojos de Charly en la portada de Influencia, las latas de cerveza, acomunadas por una extraña razón que terminaron en manos de él, cervezas que nunca tomo, cerveza que nunca probé, libros uno sobre otro, concurso de cuento en el cual participo Gustavo y Yaya, quemado finalmente por un cigarrillo, destruyendo un escrito de Gustavo sobre los ojos de Vaca, almohadas de colores manchadas de algo, un algo que no quisiera explicar, cobija azul de cuadros, almohada de rayitas azul oscuro y amarillo, otra de rombos rojos y negros, almohadas que aun conservo, por ultimo un cuerpo refugiado en la cama de tubo azul, sabia que era él, así que me incruste entre las cobijas y encontré su calor, estaba tan feliz de saber que aun pertenecía a mi, que me abalance encima de su cuerpo con tal emoción como nunca la he tenido, lo abrace y recordé que era amar, desear, ser feliz, por unos segundo fui tan feliz, hp! Las palabras no me alcanzan para decir cuan feliz fui por ese tiempo, lo trate de abrazar por el cuello y el por mi cintura pero quería tenerlo dentro de mi así que baje las mano y con mis brazos redondee su cuerpo y también lo hizo, le dije: Me alegra tanto abrazarte, él respondió: a mi también, luego en un segundo no previsto desperté pues mi mamá prendía mi televisor, quizás para ver si anoche estaba viendo algo malo (Claro que empiezo a enloquecer con aquella definición), para decepción mía, era un día importante, era el día donde tocaríamos con la banda en un bar de Bogotá, ese día mi cerebro vomito 200.450 veces, mi corazón solo se puso como una uva pasa, he imagine la cruel imagen de la mujer que se siente sucia y se baña en una esquina de la bañera desnuda, gritando con conmoción que es una estupida, así estaba mi corazón, apartado en algún rincón de mi cuerpo, atolondrado por tanto sentimiento que lo hacia bombear y el se negaba a sobrevivir, mi corazón se sentía sucio y no era por tanta grasa que como, era porque había yo abusado de él, ahora tenia el corazón, su mini corazón afligido, su corazón había decidido que se suicidaría, pobre corazón el Mio, yo no se bien como sea eso, pero me imagino que debe ser cosa dura uno no poder sentir, pero mi corazón que le puse el nombre de: Creep, porque bien estupido que si es a veces, gritaba tormentosamente el cambio de las válvulas, ahora bien tendría que ir al medico en estos días, pues me ha llegado un dolor pusilánime en el brazo izquierdo que hace que mi cuerpo no funcione y que respirar sea casi una odisea, solo me queda rogarle al lector que recuerde al chico que tenia el brillante sobre el mic, el mic en sus manos.

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